9 cm


- Cielo, he encontrado los zapatos para la boda...
- Estoy acojonado...
Sí lo conseguí, desde las 19:30 hasta las 3:30, sobre unos tacones de 9 cm... yo, la pulpita de las chanclas y las deportivas... ¡¡¡Qué alegría!!! Ahora a hacerle la competencia a Doña Letizia.

¡Viva Italia!

Hay unas cuantas razones de peso para adorar Italia: su comida, el italiano, Roma, la vespa y Franco Battiato. Se trata de una mezcla tal, que encantaría a cualquiera y ¿os imagináis cómo sería la conjunción de todas ellas?:

Pongámonos en situación: Roma 13:30h, avanzas rápidamente en vespa, haciendo eses evitando a los locos conductores italianos, y con ese traqueteo continuo de los adoquines del pavimento te diriges por la Vía del Corso hacia la Piazza de Venezia. El hambre acecha y el olor a pizza inunda el ambiente, aparcas y callejeando encuentras ese bonito ristorante cerca de la Fontana di Trevi, ¡qué cognio (coño)! te dices, la pizza para llevar y la vuelta la lanzas de espaldas con la mano derecha por encima de tu hombro izquierdo a las aguas de la Fontana, aun a sabiendas de que te vendría de perlas para un espresso o un helado de tres pisos de postre. Ummmm, exquisito, pero… ¿y Franco Battiato? Rebobinemos...

Roma 13:30h, avanzas rápidamente en vespa, sentada de medio lado y abrazada a... ¡Battiato? ¡¡¡Ah!!! No, ejem, esto pierde algo de encanto... otra vez a rebobinar...

(...) sentada de medio lado, sujetando firmemente la falda con una mano, mientras con la otra abrazas a la mejorada reencarnación de Marcello Mastroianni. No importa el temblor de la moto sobre los adoquines, pero el hambre aprieta y en el ristorante suena "L’animale" de Battiato mientras saboreáis un buen plato de spaghetti…

Ma l'animale che mi porto dentro - El animal que yo llevo dentro
non mi fa vivere felice mai - no me ha dejado nunca ser feliz
si prende tutto anche il caffè - me roba todo, hasta el café
mi rende schiavo delle mie pasión - me vuelve esclavo de mis pasiones
e non si arrende mai e non sa atenderé - sin desistir jamás y nunca espera
e l'animale che mi porto dentro vuole te - y el animal que yo llevo dentro te ama a ti

Tras imitar a la Dama y el Vagabundo, os dirigís a la Fontana y echáis a perder la vuelta con un alegre lanzamiento. Finalmente, de nuevo a la vespa y a reposar la comida en la Piazza de Espagna. En las escaleras te sientas unos peldaños más abajo y te acurrucas en el regazo de Marcello, tras la breve siesta te despiertas en primavera, como en la canción de Battiato, pero en las Rías Baixas. En fin, un sueño perfecto, pero un despertar un poco decepcionante.

Este post va dedicado a The Monch, mi Marcello particular, a Michael Knight, por mi primer paseo en vespa y a la Navaja y Vicisitud por engancharme a Franco Battiato.

NO, No, no, bueeeno, sí, SÍ

De tener que escoger una de las opciones, siendo sincera, me quedo con el "SÍ". Tengo un pequeño gran problema y es que me cuesta mucho decir que no. Ante cualquier petición, por mucha pereza que me dé, siempre acabo la frase con un "por supuesto, sin problema". No quiero que ninguno de mis amigos piense que me siento obligada ante cualquier favor que me pidan. No es el caso, yo aplico la ley abusa de tus amigos que tus enemigos no se dejan y fiel a mis principios, no me quejo de los favores que les hago. La cuestión es que me he parado a pensar y hay numerosas situaciones en las que debería haber dicho que no y he sido incapaz.

Por ejemplo, para el bodorrio del Sr. Roca, donde lucí mi estupendo bronceado y que transcurrió tan bien que debemos de aplicar censura en las fotos a partir de la décima, decidí ir a una peluquería al lado de casa en lugar de a la de toda la vida:

- Hazme un recogido sencillito que esas cosas recargadas no me gustan nada.
Cuando me dejó un espejo para ver el peinado desde todos los ángulos posibles, me resultó imposible no encontrar un mechón cardado y tenía más horquillas que un postizo de Betty Misiego. Tras sugerir algo más sencillo, me quitó 5 horquillas y después de un ¿está bien así? y mi por supuesto de rigor, me fui a casa tras pagar 20€. Cuando llegó The Monch, me encontró en el baño tirando a la basura los 20€ y las 25 horquillas. Pero la cosa no acaba aquí, al llegar a la iglesia, se acercó el novio y dirigiéndose a Petete, a la Marquesa de Quincarallas y a mi nos dijo: "¿Alguna quiere leer las peticiones?" No se me ocurrió decir, aquí, yo, yo, a mi, a mi, levantando mis brazos compulsívamente, pero ante la negativa de las otras dos, a pesar de mi aversión a la santa madre iglesia, acabé en el altar diciendo cosas del estilo: "Por la santa Iglesia, para que Dios le conceda ser siempre la esposa fiel de Jesucristo. Roguemos al Señor." Como venganza particular por el sarpullido que notaba aflorar por mi espalda en dirección hacia el cuello, pícaramente le guiñé el ojo al novio desde el altar.

Desde hace varios años, las asociaciones de drodependientes rehabilitados se pasan por la universidad en diciembre entregando calendarios del nuevo año a cambio de un pequeño donativo. Ni que decir tiene que los calendarios en su inmensa mayoría hacen referencia a cierta paloma que les ha ayudado sobre manera en su recuperación, por lo que acaban olvidados al fondo del cajón. Otras veces, pretenden ser graciosos y ponen, por ejemplo, una bella estampa de dos elefantes en plena caída de Roma con pie de foto: 'fabricando marfil'... Al principio venían las dos asociaciones que conoce todo el mundo en la ciudad, pero ahora han proliferado como los champiñones y cada año te asaltan en el despacho cinco o seis diferentes. Hace poco nos informaron que muchas de ellas son un timo y que gracias al cuento recaudan unos buenos dineros. Mis compañeros ya no sueltan ni un céntimo, en cambio yo, ahí sigo fomentando el engañp, soy incapaz de decir que no al chico con aspecto desaseado por el que tanto ha hecho la asociación de turno.

Ya por último, entre muchas otras cosas, no me resisto cuando me ofrecen lotería nacional o cupones de la once. Pero no me toca ni el reintegro y no consigo dejar de trabajar y dedicarme al vivir del cuento...

Creo que esta noche empezaré la terapia del "NO" delante del espejo y con lo que ahorre me compro la toalla de la playa que odio que se cuele la arena en mis ventosas. Venga empiezo, NO, NO, No, no, no, ummmmm, a lo mejor... ¡¡¡qué debilidad!!!

Felicidades

Felicidades con retraso a todos aquellos que estuvieron de santo el 25 de Mayo. No me refiero a los Gregorios o a las Magdalenas, no, sino a todos los freaks. El 25 de Mayo se celebra el Día del Orgullo Freak y se fijó esa fecha al ser el estreno en EEUU, hace ya 30 años, de “La guerra de las galaxias”. Creo que todo el mundo conoce la repercusión de la telenovela espacial más importante hasta la fecha.

He buscado Tocotó en el santoral toda la tarde y como no aparece, he decidido que a partir de ahora mi onomástica será el 25 de Mayo. Considero que podría estar dentro del grupo de los freaks y para mi eso no es un insulto, no señor, más bien lo catalogaría como uno de mis variados encantos. Alguien que escucha a Marillion y a Rush como algo normal, que disfruta de la conducción con Battiato en la radio cantando “era la puta más gorda que jamás había visto” sin que esto le parezca extraño, o que se sabe de memoria la conversación del balcón entre la Baronesa y el capitán Von Trapp de Sonrisas y Lágrimas, debería recibir más de un regalo el 25 de Mayo. Pero nada, ni uno, se han olvidado de mi… incluso aquellos que, a pesar de negarlo por activa y por pasiva, también están de santo ese mismo día ¿verdad Navaja? ¿y usted Foquiño Lindo? Vicisitud lo admite sin miramientos y hasta presume de ello, felicidades hermanito.

Muchos de mis amigos me acusan de estar un poco chalada, no en vano hasta mi padre me dice que estoy como una caldereta, tengo sus genes, así que… incluso The Monch opina lo mismo. La verdad es que ya apuntaba maneras de pequeña, cuando le dije a una señora en el ascensor: “que fea es, parece E.T.”, o cuando quería de regalo de cumpleaños la cinta de Sara Montiel cantando fumando espero (la tengo), o cuando para ir a la piscina sólo quería un bañador morado de mariposas amarillas… Con los años no he cambiado mucho, mi gusto por la ropa colorista sigue en su apogeo, mi cabeza me gasta malas pasadas y acabo soltando barbaridades como: “es que yo soy muy elegada y educante” o “bueno y no os aturulléis… hala, hasta mañana” (final de una clase en la que es obvio que no quería decir eso, mis alumnos quedaron aturullados) y lo último, un día bajando en el ascensor con un vecino, tuve un pequeño problema gaseoso y le eché la culpa, obviamente él sabía que no había sido, pero la mirada amenazante de “serás guarro” lo convenció. Gracias a Neptuno mis gustos musicales han mejorado considerable y progresivamente, por mucho que la gente se queje de ellos… Pues nada de quejarse, aquí la que tiene el derecho al pataleo ahora mismo soy yo, exijo mis regalitos aunque sean con retraso. Bueno, por este año os perdono, no todos somos conocedores y merecedores de tan venerable onomástica. Pero el año que viene no me falléis...

Vuelta y vuelta

El Sr. Roca se casa y como buen gallego, sabe que en el banquete no puede faltar un buen pulpo y no me refiero al menú. Tras hacer recuento de los modelitos de bodorrio disponibles me he decidido por el vestido fucsia. Ahora bien, se imaginan como queda el verde pulpeiro y el fucsia, mejor no lo hagan, sería dañino para la vista. Así que dado el color enfermizo que me gasto he decidido ir al solarium. Petete, que también está invitada, está en la misma situación que yo, su color anaranjado desvaído patuno le va muy mal con el vestido color penelopecruzenlososcar, así que ambas nos dedicaremos al tueste durante las próximas semanas.

Nuestra estrategia ha sido informarnos cada una por separado en dos centros de bronceado distintos. Su informadora hablaba mucho sin decir nada y escondiendo los extras. La mía... bueno, la mía no hablaba, me sacó un folleto y me plantó: "léete esto y te lo piensas". Lo pensé y pasé por el centro al día siguiente. Cuando accionando su sistema automático se disponía a darme de nuevo el mismo folleto de hacía 24h, le avisé, que no mujer... que ya lo tengo claro, voy a comprar el bono. Ayer mismo me estrené en estas lides del solarium y la verdad es que fue realmente gracioso.

Gracias a la ficha que tuve que cubrir y a la información que leí acerca de los peligros del solarium, sabía que no podía llevar joyas, horquillas, mejor no echar colonia y nada de maquillaje. Fiel a los consejos, esa misma mañana, sólo el agua y el desodorante acariciaron mis tentáculos y al final de la jornada me dirigí a vivir mi primera experiencia UVA.

Llegué al local, la chica me explicó que la máquina comenzaría a funcionar en 3 minutos, que me desvistiese, que entrase en la cabina y si veía que tardaba en encenderse, podría accionarla manualmente en un botón, que ponía start, situado dentro en la parte superior de la puerta. Calculé que su explicación habría durado un minuto y viendo que sólo me quedaban dos antes del tueste, me desvestí en un plis y en nada allí estaba yo, medio en pelotas con las gafas protectoras con la que lo ves todo más negro que el futuro de la Pantoja y agarrada a dos asas por esto de tener los brazos en alto y evitar cualquier marca. En la cabina sonaba M80, pero los tubos permanecían apagados. El tiempo pasa más lento dentro del artefacto y cuando estaba harta de esperar, me acordé del botoncito de start. Créanme que en ese mismo instante supe que lo de querer es poder es una aunténtica patraña. Soy miope, 5 dioptrías por ojo, el botón estaba bastante alejado y con las gafas protectoras no veía un pijo. La solución era fácil, bajar un poco las gafas, intuir la situación del botón y palpando accionar la máquina. Pero pónganse en mi lugar, acaba de leer un folleto donde me avisaban que podría quedar cegata perdida si no llevaba la protección adecuada y tenía miedo que en pleno asomo de mi ojo por encima de la gafa, el aparato entrase en funcionamiento y me quedase para los cupones. Saqué valor del fondo del estómago y mi ojo saltón asomó por encima de la gafa y... ¡¡¡no era capaz de ubicar el botón!!! estaba situado demasiado alto y yo soy demasiado miope. Pensé, si abro la puerta rápido, me pongo las gafas, ubico el botón, me las quito, me pongo las protectoras y con el ojo asomando lo pulso ¿me dará tiempo a tapar el ojo antes del fogonazo?...

Me dió tiempo, pero no el suficiente para pulsar el botón, cuando tenía el dedo en alto y en la dirección correcta, la máquina se puso en funcionamento y M80 dejó de escucharse entre el zumbido de los tubos y el aire que salía del techo intentando paliar el calor que produce tanta luz junta. Los siete minutos pasaron más rápido que los tres iniciales de preparación y hasta casi me quedo dormida colgada de las dos asideras. Salí colorada como una gamba y la extraña sonrisa de la chica al devolverle las gafas me hace pensar en la existencia de cámaras en la sala... Si es así, se habrá echado unas buenas risas viendo a un pulpito medio desnudo, apurado como el que más, con la gafa de protección colgando de un lado y la gafa de ver enganchada en una única oreja. Ni que decir tiene que casi entro en la cabina con mis 8 calcetines ejecutivos... La próxima sesión, sin nervios y con lentillas. Y esta será la nueva Tocotó:

Yatá

Pues eso, que esta misma tarde instalo el ADSL en casa y en breve escribiré cosas más interesantes que ésta:

- Boris Yeltsin: 76 años.
- La Reina Madre: 101 años.

Comprobado, la ginebra es mejor conservante que el vodka... Estoy perdida...

Una breve pausa...

... para instalar el adsl en el nuevo pisito y volvemos enseguida. Espero que pronto porque eso de estar sin internet es un suplicio!!!

Sorpresa...

... pero esta vez de las malas, sí, también existen las malas sopresas como que te decoren la casa cuando no estás con el color que menos te gusta, la fruta perfecta por fuera pero podrida por dentro, el radar a la salida del túnel cuando ibas escuchando a los Foo Fighters, una encerrona con alguien que realmente te "disgusta"... y la que he recibido hace dos días.

En un post anterior contaba como una mala semana de trabajo finalmente tornaba de color de rosa. Sí, ese viernes recibía una carta de un editor de una revista internacional pidiéndome una segunda versión de un artículo que habíamos enviado 5 meses antes (créanme si les digo que la respuesta fue rápida...). Hicimos todos cambios que nos pedían y ya teníamos asumido que la publicación estaba asegurada pero, he aquí la sorpresa: dos días antes de enviar la segunda versión, nos escribe el otro editor rechazándonos el trabajo ¡¡cómorl??...

Enviamos la segunda versión preguntándo que había pasado, por qué nuestro trabajo había pasado por dos procesos de revisión, la respuesta fue que al primer editor tuvo una pájara y pensó que no había tramitado el artículo, así que se lo pasó al segundo editor que se encargo de enviarlo a dos nuevos revisores. Tras pensárselo muuuuucho (1 día), han decidido mandarnos a paseo y rechazar el trabajo, vamos que ni una segunda oportunidad por el trabajo realizado, ni tampoco ser un poco coherentes con su primera opinión que era totalmente positiva...

Ahora mismo ya lo hemos remitido a una nueva revista. Eso sí, como siempre nos queda el derecho al pataleo, hemos escrito un "bonito" mail dejando claro lo que nos ha parecido la actuación de los editores, que esto no es serio ¡coño!.

Mañana, mañana...

Pues eso, que mañana, o pasado escribo un post nuevo en condiciones. Sé que os he tenido muy abandonados últimamente, pero el trabajo, la mudanza y la pereza me han mantenido alejada del blog durante muchos días...

Ahora mismo no tengo muchas novedades que contar, umm, bueno, un par: el viernes que viene abandono el nido familiar, ¡independiente a los 30!. La verdad es que esto de la edad no debería decirlo, que vergüenza, mis verdes mofletes se sonrojan... La otra novedad es que este fin de semana he estado en los Madriles con mis queridísimos Vicisitud y La Navaja en el Ojo. La visita era un poco interesada, para que negarlo, en el fondo de un viaje relámpago de fin de semana estaba el impresionante concierto de Journey, el primero en España de toda su carrera, que se remonta a los 70. El espectáculo fue genial, se notaba que ellos disfrutaban en el escenario y el público estaba totalmente entregado. Sólo nos queda una pena. Cuando fuimos a por nuestro recuerdo sentimental al finalizar Separate Ways...

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... ¡¡¡las camisetas se habían agotado!!! Ya no podré dar mis clases de mañana enfundada en una estupenda camiseta rosa de Journey. The Monch dice que las va a comprar por Internet, pero ya no es lo mismo...

Para los que no conozcan al grupo, lo mejor es que leais este genial post de Vicisitud donde queda perfectamente definido. Intelectuales y gafapastas que se abstengan de leerlo, no podrán apreciar toda la belleza y el AmOR que desprende Journey.

Como colofón a este post os dejo una gran coplilla del grupo (otra en los minutos musicales) y una foto de lo mejor del concierto: Jonathan Cain, el teclista. No es que este señor, que podría ser mi padre, esté bueno ni nada parecido, pero su actitud ligona con el público y sus gestos de "chicas aquí me tenéis" fue de lo mejorcito del concierto.

Mudanzas

"Estimado The Monch,

Después de tanto tiempo sintiéndome vacía y desatendida, me veo en la necesidad de mudarme. Antes nuestra relación era mucho más cordial, me llenaba de diferentes sabores y olores que me hacían sentir feliz y útil. Yo mantenía frescos todos esos sentimientos pero... desde hace tres semanas me siento sola, abandonada. Ni una manzana arrugada, ni limones secos, ni tomates reblandecidos... nada, salvo alguna que otra cerveza. Casi he caído en la tentación de darme a la bebida, sí, ¿esos cascos vacíos?, he sido yo. En un ataque de depresión y Chimay he llegado a pensar en lanzarme al vacío, pero a pesar de mi extraordinario peso, desde un primer piso no habría logrado nada. Igual la solución habría sido escaparme disimuladamente mientras usted cerraba la puerta a su espalda, pero no soy muy silenciosa y mis pequeñas rueditas y el escaso cable que me mantiene viva no serían suficientes para alcanzar siquiera el pasillo...

Echo mucho de menos a Tocotó, ella sí que me cuidaba como nadie, me conocía como nadie, sabía qué me faltaba y qué retirar a su debido tiempo. Por todo ello, he perdido la esperanza de esperar al nuevo inquilino en cuanto usted se marche a convivir con Tocotó. Me he puesto en contacto con una empresa de mudanzas y me voy, me retiro, prefiero dedicarme a ceder mis piezas a compañeras agradecidas.

Atentamente, su vacía nevera durante este último año."

Vaya, The Monch, menos mal que me ocuparé yo de la nueva nevera... Ansiosa estoy por empezar la mudanza.

Felices sueños

Zzz zzz zzz, ups, perdón, me había quedado traspuesta. Disculpen, a ver, me quito la legaña, me estiro con discreción y... ya estoy preparada. Bueno, preparada, preparada, zzz zzz zzz. Pero ¡coño! Espabila de una vez, ¿no ves que ya están aquí tus fieles lectores? Vergüenza debería darte. Te quedas dormida en cualquier sofá, en los seminarios de la universidad, en las sesiones plenarias de los congresos, en el autobús, el avión, el tren, el coche (cuando no conduzco, claro), en el despacho después de comer y antes del café... Vamos, que de un tiempo a esta parte me quedo frita en cualquier sitio. Nunca he tenido problemas de sueño, herencia materna, pero ahora mismo mi tendencia a quedarme dormida aumenta de manera escandalosa. Ya comentaba en un post anterior, que a medida que pasan los años las manías, achaques y arrugas se acentúan. Siempre se dice que cuando te vas haciendo mayor necesitas menos horas de sueño. Yo, soy un bicho raro, con los años necesito más horitas de cama.

Además de dormilona, soy roncadora. Esto... bueno... esto no debería de haberlo dicho que pierdo todo el glamour, pero es verdad, no soy de esas chicas finas que no se oyen cuando duermen. No, yo tengo lo que de manera políticamente correcta se denomina un "respirar fuerte". Antes de que la gente empiece a exagerar y decir cosas del tipo: "yo creía que dormía con un oso", "es que se te oye desde la planta baja", "yo he tenido que dormir con tapones", cosas todas ellas absolutamente falsas, he de aclarar que mis ronquidos surgen cuando duermo panza arriba y, entre otras cosas, me convierte en la roncadora oficial de la playa. Pero eso no es nada, me da un poco de vergüencilla na más. Mi momento tierra trágame fue en clases de yoga hace dos años:
- Ya hemos acabado los ejercicios, procedamos a la relajación (suena música de pajaritos y arroyos).
Para el que no esté puesto en estas lides, la relajación en yoga se hace sobre una esterilla, boca arriba y tapado con una manta. Para colmo, las clases eran justo después de comer.
- Cerramos los ojos, somos conscientes de nuestra respiración profunda. Visualizamos los pulmones llenándose y vaciándose. Nos vamos relajando, notamos como nuestro cuerpo pesa cada vez más, como se hunde en el suelo... (a estas alturas ya no escuchaba del todo a la profesora, era como un susurro en la distancia).
- Notamos como se relajan las piernas, los pies se caen hacia los lados, se abre la boca, cada vez nos hundimos más y más (se abre la boca, se cae la babilla...).

En ese preciso momento surgió mi "respirar fuerte", la risas afloraban a medida que mi respirar ganaba en poderío. Finalmente, una voz firme dijo: "Se acabó la clase". Me despierto feliz, relajada y con 15 personas mirándome fijamente con una sonrisa de oreja a oreja.
Esto me ocurrió en cada una de las clases de yoga. La monitora insistía: "el objetivo de la relajación no es dormirse, pero si a uno le entra el sueño, es tontería que luche contra él". Yo obediente, me dejé llevar sesión tras sesión. Un día me desperté sobresaltada y con voz orgullosa le susurré a un amigo:

- Ja, hoy me he despertado con mi primer ronquido.
- Sí, y con el sexto también…
Resignación, no nací para ser una persona despierta, por lo menos no más de 10 horas al día… y ¡¡¡mira qué hora es!!! Buenas noches me voy a la cama antes de quedarme frita sobre el teclado, que luego me queda la cara cuadriculada... zzz zzz zzz...

Fiebre consumista

No me considero una persona excesivamente consumista, pero tampoco ahorro demasiado. Este aspecto de mi vida debería vigilarlo más, sobre todo teniendo en cuenta que este año me tocará encadenarme a una hipoteca, se acabó el plazo de la cuenta vivienda :-S. Aun así, con al espada de la hipoteca sobre la cabeza, el pasado miércoles sufrí un ataque de fiebre consumista.

La mañana transcurrió normal, pero al mediodía, mientras saboreaba el postre, los del tomate anunciaban: "si quieres que en tu móvil suenen los animales de dos en dos ua ua, envía ANIMALES al 5500." Me encanta ese anuncio, fui una pardilla y en el camino desde el aparcamiento de la Universidad a la Facultad envié ANIMALES al 5500.

Ping, nuevo mensaje: "envía tono, politono o sonitono al 5500". Vale, SONITONO al 5500.
Ping: "envía la marca de tu teléfono móvil al 5500". Me cago en $%&#&$… NOKIA al 5500.
Finalmente me llegó la melodía en mp3 y suena de coña, eso sí, me habré dejado unos 3 o 4 euros en la tontería.

Pasé la tarde entre las clases y mis demostraciones. Finalmente a eso de las siete me fui al centro a comprar un buen moscatel en el Corte Inglés para acompañar el postre en una cenita en casa de Bonnie y Michael Knight. En la entrada del Corte estaba un vendedor de la ONCE, sindicalista, según mi abuela. Yo quería saber si mi cuponazo del 31 de Enero estaba premiado, pero el sindicalista no tenía la lista de premios y me dijo: "yo de ti espabilaba porque el cupón te caduca mañana". Como me daba cosa no comprarle nada le dije: "ya que estamos, dame un cuponazo para el viernes" (2.5 euros).

Me dirigí a la ONCE, en la acera de enfrente calle abajo. En frente de la entrada principal había un kiosco, donde pregunté si era o no la propietaria afortunada del premio gordo. El chico, muy amable, me bajó de las nubes y de nuevo piqué: "vaya, pues dame un rasca de esos" (50 céntimos), el vendedor muy astuto añadió: "¿y no te vas a llevar el cupón especial del día del padre?, puedes ganar un sueldo de 6000 euros durante 25 años"… los ojos me hacían chiribitas pensando en como sería vivir sin preocuparme de una futura hipoteca y… "venga, dame el que más te guste" (4 euros).

Para rematar el día, justo al lado de la ONCE, había una tienda nueva. Entré por curiosidad y allí estaban, esperándome, a mi y a mi tarjeta de crédito: las converse de lunares que llevo dos años buscando… (80 euros). Son mi perdición, lo sé, ¡¡¡ya tengo 4 pares!!!

Y digo yo, el 18 de marzo, cuando esté pegada a la radio, con mis zapatillas de lunares, el cupón en una mano y San Pancracio con el perejil en la otra y sienta ese palpitar acelerado del corazón… ¿qué será? ¿será la ilusión?

Un premio Nobel en Eurovisión

Sé a ciencia cierta que después de leer este post perderé a las fieles visitas que me quedan. Intentaré excusarme, pero es verdad que ninguna excusa vale para describir mi súperplan del sábado noche...

Uno de los muchos inconvenientes de los amores a distancia, sólo 83 km, es que los fines de semana se reparten entre ir a su casa o pasarlos en la mía. Bueno, a decir verdad, pasamos por los dos hogares todos los fines de semana y a final de mes hacemos más kilómetros que Willy Fog. Este sábado tocaba comida familiar en mi casa pero, para la noche nos surgió un gran plan en The Monchlandia: una cena en un buen restaurante con unos muuuy buenos amigos. Cuando llegamos, tras numerosos mal entendidos telefónicos, nos encontramos con la gente cenada y en pijama. Plan B: degustar unos buenos solomillos con los suegros y zapatearnos en el sofá. El frío y el cansancio convirtieron a la tele en el entretenimiento más a mano... Cualquiera que haya intentado ver la tele un sábado noche, se habrá percatado que entretenimiento no es el término más adecuado para definir la programación. Sobre todo cuando es tan tarde que, las películas pasables están todas empezadas y la segunda sesión..., creo que todos sabemos la temática de la segunda sesión. Tras zappear sin éxito, acabamos enganchados al programa de TVE dedicado a escoger la canción que representaría a España en el festival Eurovisión.

Nada más observar al público, la primera palabra que nos venía a la mente y en mayúsculas era ¡SÓRDIDOS! (nosotros no, sólo somos un pelín freaks). El programa lo presentaba Paula Vázquez, que desde que dejó el bikini y salió de la cueva está muy desmejorada, eso sí, lucía un par de pulseras modelo plástico todo a cien que iban de maravilla con el ambiente. Tuvimos la suerte de escuchar las cinco canciones finalistas cantadas por los cinco mejores intérpretes: 4 chicas, dos desafinaban, las otras dos no, y un grupo masculino llamado Nash que pretendía ser un Take That a la española... Las canciones eran: "Busco una chica, looking for a girl", "Reina de la noche, Queen of the night", "tu voz se apagará, ain't gonna be the same", "una lágrima" y "I love you mi vida". Ni me he vuelto loca, ni estoy estudiando traducción e interpretación. Todas las canciones tenían su frasecita en inglés, que viste mucho en Eurovisión y de paso los asistentes pueden corear la mitad del estribillo.

La elección de la tonadilla en cuestión fue mediante votación popular y ¡¡¡por autonomías!!!. El método recordaba a la propia Eurovisión, pero sin el famoso "uayo miní truá pruá". La ganadora fue la menos mala, "I love you mi vida", interpretada por Nash. Apostamos, que no votamos, por ella y acertamos. Ahora sólo queda esperar al 12 de mayo para disfrutar del horterismo, la caspa y los cero points de España en Helsinki. Como decimos los gallegos: ya me tarda...


¿Y lo del premio Nobel?, ¿chaladura pulpera?, ¿una mala digestión de la cena?, podría ser, pero no es el caso. John Forbes Nash (una mente maravillosa) es el único matemático, como una servidora, que ha ganado un premio Nobel, el de Economía. Además, ha sido premiado por sus trabajos en Teoría de Juegos, la disciplina en la que he realizado mi tesis. No, no somos ludópatas, ninguno de los dos, él es esquizofrénico y yo un animal acuático. ¿Se lo imaginan moviendo las caderas al ritmo de "I love you mi vida iiiiiieeeeoooo..."? Esta imagen en mi cabeza antes de acostarme no es una buena semilla para una noche sin pesadillas...

Nota: La foto con Nash nos la sacaron en un congreso en Marsella y la tengo de recuerdo en el despacho.

Propiedad privada

No suelo esconder mucho mi vida privada, a veces llego a pensar que cuento demasiadas cosas personales a gente a la que acabo de conocer. La explicación puede ser que asocio rápidamente cualquier anécdota ajena con una propia, incluso yendo por los caminos más extraños, no es raro que a veces me encuentre con respuestas del tipo "¿y eso que tiene que ver con lo que estoy diciendo?...". El anonimato de este blog es por razones obvias, una profesora no puede dejar que sus alumnos descubran su diario y mucho menos la vista gorda, ya me estoy imaginando el boicot...

Algo parecido me ocurre dentro de casa. No me preocupo por si la cortina esta abierta o cerrada y un vecino curiosea cuando me visto por la mañana o me desvisto por la noche. Mi madre actúa igual que yo, pero ¡ay los hombres de la casa! Viven obsesionados por la privacidad del hogar, hasta el punto de dejar la casa en penumbra a la hora de comer, no vaya a ser que los vecinos desde el pasillo de acceso a los garajes, a través del seto medio seco y la ventana del salón, vean los suculentos platos que tenemos en la mesa. Mi señora madre ha conseguido, tras mucho pelear, dejar el cortinón abierto con la excusa de ver el mini-jardin o lo que vulgarmente llamamos "el verde". La pregunta del millón es ¿qué conseguirán ver los vecinos a través del seto? Poca cosa, por no decir nada. Esa obsesión por el qué verán, que no qué dirán, me ha parecido siempre completamente absurda. Nunca me he sentido observada, o por lo menos de la manera en la que lo "sufren" mi padre y mi abuelo.

Ayer arrancaron el seto. Hemos decidido poner un cierre de aluminio para agrandar un poco "el verde". Ahora mismo, sí que estamos a expensas de los vecinos que se dirigen al garaje y es curioso que ahora sí me resulta incómodo. Me siento como si la casa estuviese desnuda, indefensa y no es agradable. Estoy deseando que Pucho venga a colocar el aluminio, ayer dijo: "venimos mañana si es que no llueve". Prometo que aguantaré y no cantaré ni en el coche ni en la ducha, lo de tararear en sueños ya es otro cantar...


Actualización: Foto del nuevo cierre de aluminio.

El paso del tiempo

Seguro que todo el mundo es consciente de los cambios físicos que sufre con el paso de los años. Muy a mi pesar no he heredado el cutis sin arrugas de mi señora madre, sino el de mi padre, que aunque es un señor muy resultón, con una gran caída de ojos, eso dice siempre, parece un defensor del famoso lema de Adolfo Domínguez: "La arruga es bella".

Hace un año, ya tenía las típicas patas de gallo, pero es que ahora mismo, éstas se extienden peligrosamente y además han aparecido otras parientas transversales. De todos modos, además de las arrugas, los desastrosos efectos de la gravedad y achaques varios, lo que más me sorprende, no sé si cabrea, del paso de los años es como afecta al carácter.

Seguro que más de uno ha escuchado eso de "con los años te has vuelto aun más...". Yo pensaba que esto se hacía realmente palpable a eso de los 70 u 80 años, pero no, ¡yo ya soy consciente de mis cambios a los 30!. Tengo menos paciencia y soy más maniática con tonterías como que no haya arrugas en el mantel o que los cuadros estén derechos. Me he vuelto mil veces más llorona y la excusa de "es que estoy más sensible que tengo la regla" ya no cuela cuando a una le sale la lagrimita con la peli de las 15:30 o me pongo a llorar en cuanto Clint Eastwood le ofrece un cigarrillo a Meryl Streep en el minuto 10 de los Puentes de Madison. Para rematarla tengo más dependencia del mozo que antes, ¡si es que lo echo de menos en mis fiestas "de soltera"!... Seguro que no soy la única que se da cuenta de estas cosas ¿verdad?. Estaré al tanto de los comentarios y espero no sentirme un bicho raro...

Estoy contenta

Esta ha sido una mala semana de trabajo, pero por lo visto, no sólo me ha ocurrido a mi, a mi dentista, al mozo y a más gente le ha pasado exactamente lo mismo. El lunes fue tranquilo, empezaba el cuatrimestre y me presenté a mis alumnos con gloriosas frases que, más que animarles a perder el miedo a la asignatura, debieron de asustarles aun más:
Sé que esta asignatura está considerada la bestia negra de la licenciatura, pero nada más lejos de la verdad. El porcentaje de aprobados es más alto que en la asignatura previa, aunque por culpa del boca a boca el número de presentados es muy bajo.

Admito que puede resultar un poco abstracta, sobre todo los primeros temas, pero no abandonéis, luego todo se pone muuuucho mejor y no os va a resultar complicado.

Las miradas eran una mezcla entre incredulidad y risa... Por lo menos, pensé, se han reído el primer día, que ya es algo. El lunes acabó bien, si no fuese por el aviso del personal de administración y servicios de un paro general para el martes y el jueves...

El martes, cortaron el tráfico y no se podía acceder a los aparcamientos, así que tocó aparcar en la carretera e ir a la Facultad monte a través. Cuando por fin llegué, estaba cerrada y lo único abierto era un acceso desde el exterior a la cafetería, donde se agolpaban los alumnos y los profesores. Conseguimos entrar a eso de las 10:30 pero no hubo clases en todo el día, bueno, ni clases, ni teléfono, ni internet, y sólo funcionaban la mitad de los enchufes de los despachos. La imagen era graciosa, todos los profesores haciendo ingeniería de cables para poder enchufar el flexo, el ordenador y el calefactor (también habían quitado la calefacción) en un mismo enchufe. El martes estuve atrapada entre mi mesa y una trenza de cinco cables...

El miércoles transcurrió con normalidad, pero el jueves más de lo mismo, paseo campo a través, cafetería atestada... Por lo menos nos dejaron todos los enchufes y la red, pero el teléfono "misteriosamente" se volvió a morir... Ese día lo dediqué por completo a finalizar unas demostraciones de un artículo para reenviarlo a una revista. No sé que me pasaba, pero no era capaz de dar con la demostración correcta y me acabé marchando de la facultad medio desesperada y a oscuras a las nueve y media de la noche, 13 horas y media de trabajo era demasiado.

Llega el viernes, toda la mañana revisando los exámenes de los alumnos que están entre Pinto y Valdemoro, sí, estábamos de "rebajas" y aumentamos el porcentaje de aprobados del 40% al 50%. Buen trabajo Tocotó, pero toda una mañana sin retomar tus demostraciones... Fui a comer a casa y al volver a la facultad... allí estaba, esperándome en el casillero: una carta de Mr. Golden, editor de una revista a la que había enviado un artículo previamente rechazado en otras dos, una de ellas tras esperar año y medio la respuesta de los revisores... Tal y como había ido la semana, me esperaba lo peor. Palpaba el sobre intentado adivinar si el grosor era lo suficientemente gordo para ser una segunda revisión, o por si el contrario, era tan fino y había tan pocas hojas como para ser un rechazo. No fui capaz de esperar a llegar al despacho y en medio del pasillo leí la respuesta:

Su trabajo está bien escrito y continene material que merece ser publicado, le invitamos a que nos remita una segunda versión ASAP (as soon as possible), siguiendo las instrucciones del revisor que le adjuntamos.
Se lo comenté a mi jefe, mi coautor, llena de alegría. De paso, me dió una idea para mis demostraciones y conseguí acabarlas todas ese misma tarde. Para mi, a pesar del chaparrón y de todos los nubarrones de la semana, ayer fue un día soleado de primavera en toda regla. Además el fin de semana se presenta espectacular, me voy a Xinzo de Limia, un pueblo de Ourense donde, junto con Verín y Laza, se celebran los carnavales más importantes de toda Galicia y con más tradición de toda España... Fiesta... de soltera... El próximo post a la vuelta del Entroido.

Somewhere else

When the darkness takes me over
Face down, emptier than zero
Invisible you come to me ..quietly
Stay beside me
Whisper to me "Here I am"
And the loneliness fades

Some people think I'm somethin'
Well you gave me that, I know
But I always feel like nothing
When I'm in the dark alone

You provide the soul, the spark that drives me on
Makes me something more than flesh and bone

At times like these
Any fool can see
Any fool can see
Your love inside me
(Neverland del discazo "Marbles")

Marillion, mi grupo favorito, va a lanzar un nuevo disco. Se trata de un grupo de rock progresivo que casi nadie conoce y aunque intento duramente que mis amigos le cojan gusto, mi fracaso es estrepitoso. Según me dijo Vicisitud, el hecho de escuchar a grupos como Marillion y Rush de manera natural va en mi vena freak y en sus "malas" influencias. Lo admito, tengo unos gustos musicales muy dispares y me defino mejor enumerando lo que no me gusta que lo que tengo en mi discoteca particular, ya se sabe que en la variedad está el gusto.

Sí, ya tenemos nuevo disco a la vista, "Somewhere Else". La fecha exacta de lanzamiento es el 9 de abril y todavía no es posible escuchar un avance de las nuevas canciones, pero a la vista del disco anterior, "Marbles", a mi parecer lo mejor que han hecho en su historia, y a sabiendas de que hubo temas que se quedaron en el tintero, me he lanzado y ya he hecho la reserva por internet hoy mismo. Sí, una loca, estoy pagando por un disco dos meses antes de que salga al mercado. Los que me conocen saben que soy la pirata mayor del reino y que mi ordenador está trabajando de sol a sol, pero Hogarth y familia han conseguido que cada cierto tiempo caiga en la tentación de ser legal y comprar un cd. Sobre todo cuando se trata de una edición especial, como es el caso.


Además, las buenas noticias se suceden, en la gira de presentación incluyen una visita a España. Es habitual que lo hagan, ya que en Madrid tienen un club de fans muy activo. La única vez que pude verlos en directo fue hace dos años, cuando por fin tocaron en Madrid en sábado, lo habitual eran visitas entre semana... Mi querido Vicisitud consiguió que accedieran a hacer una entrevista la tarde del concierto con la intención de colarla más adelante a algún canal (prueba superada, por cierto). The Monch y yo llegábamos a Madrid a eso de las seis y cuando estábamos en la terminal recibimos la llamada de Vicisitud: "venid corriendo, que les he dicho que mi hermana y mi cuñado han recorrido 1000 km para verlos y quieren que os paséis por allí". Creo que todavía no le he agradecido lo suficiente el poder conocer a Pete Trewavas (bajista), Mark Kelly (teclados) y Steve Rothery (guitarrista), los tres de la izquierda en la foto, una gente encantadora y de la que guardamos un gran recuerdo, además de unas estupendas fotos...

Este año tocan de nuevo en Madrid, pero, por no perder la costumbre, lo hacen entre semana y no podemos ir. Sin embargo, también se pasarán por Oporto y lo genial de vivir en las Rías Baixas, además del marisquito y el microclima, es que tenemos Portugal a tiro de piedra y Oporto, en particular, a hora y media en coche. Lo que significa que a mediados de abril toca corear y emocionarse con un nuevo concierto de Marillion. Ya estoy contando los días... Os dejo la canción más popera de su último disco, You're gone, a ver si consigo algún adepto más.

Ummmm, pupita...

Estoy hecha una piltrafilla. El fin de semana estuve en Oporto, hacía sol pero también mucho frío y, además de la botella de porto lágrima de rigor, me he traído unos cuantos recuerdos que hubiese preferido haber dejado allí. Me caen los mocos, me duele el lado derecho de la garganta al tragar, pero a la vez sufro de una inflamación del lado izquierdo del tiroides, que hace que también me duela la garganta en su otra vertiente. El tratamiento de esta inflamación es con un medicamento llamado prednisona, cuyo principio activo es una cortisona que me baja las defensas. Para rematarla, como tengo las defensas a ras de suelo, lo que empezó siendo un calenturón a causa del frío en el lateral derecho del labio inferior, se ha transformado en un herpes y como sigo tomando la prednisona, el labio superior se ha celado y ha dicho, yo también quiero uno. Por si esto fuese poco, en breve tengo revisión del coche y creo que ya le toca cambio de ruedas. Estos días, yo, mi coche y mi cartera tenemos pupita...

Soy una cantante

y esto unido a lo de ser un ángel me hace irresistible ;-). Lo de ser una cantante es en sentido literal, que nadie piense que soy una tunante y una gambitera que no para por casa.

Me gusta cantar desde siempre. De peque me escogieron para el coro del colegio, no tenía ni tengo buena voz, simplemente no desafinaba demasiado y éramos famosas por ser uno de los coros más numerosos de los colegios de la ciudad. Cuando llegué a BUP lo dejé y me dediqué a cantar en la ducha, mientras estudiaba y a tararear en el transporte público. Pero mi gran reencuentro con la música y el cantar a viva voz ha sido gracias a… ¡¡¡mi coche!!! Sí, desde septiembre del 2000 soy una cantante amateur de casa al trabajo, del trabajo a casa, de visita al mozo y a los amigos... el resto del tiempo lo paso en el trabajo, escribiendo en el blog, comiendo o durmiendo, podría jurar que en algunas de esas tareas canturreo algo por lo bajinis. Creo que incluso mis ronquidos han llegado a tener un toque musical...

Me paso media vida conduciendo, no en vano torturo a mi pobre coche con cerca de 40.000 km anuales, así que eso de cantar en el coche no es poca cosa. Mi problema es que no soy precisamente fan de la música española y tampoco soy un jefa con el inglés, así que hago una mezcla de spanglis y me voy defendiendo a voz en grito por las calles, rotondas, carreteras nacionales y autopistas.

No canto susurrando, no, canto bien alto, así me salen mejor los agudos y el falsete. Juraría que también hago gestos y muecas extrañas para darle más sentimiento a la interpretación, llamando la atención de los coches vecinos en los semáforos y cruces. Toda esa mímica la evito cuando tengo compañía, pero lo de dejar de cantar es superior a mi, en medio de cualquier conversación por muy profunda e interesante que sea, siempre me sale un leve tarareo al ritmo de la radio. No suele parecer mal porque ya me conocen, seguro que si no canturrease pensarían que me ocurre algo raro y digo yo ¿para qué voy a preocupar a los amigos?¿eh? Pues nada, a cantar y a capear el temporal, siento el mal tiempo...

Mi vida secreta

Aunque muchos no lo sepan, en mis ratos libres me dedico a salvar al mundo de todo tipo de catástrofes, para ello me transformo en ¡¡¡Súper-Tocotó!!! La superheroina más importante del universo y alrededores...

Ummmmm, vamos a ver, si es que a lo mejor más de uno se lo habrá creído... anda que... Lo que realmente pasa es que una servidora, de paseo por la blogosfera familiar, se encuentra que su hermano y cuñada se han transformado en un par de superhéroes de impresión y, como yo no soy menos, he accedido a esta página web y me he creado mi propio personaje.

Quería que se pareciese a un pulpo, y casi, le falta solamente un tentáculo. Además la piel verde y mis gafas rojas han quedado perfectos. Igual lo del látigo y la espada sobran, pero me apetecía la apariencia guerrera después de que me dijesen en un comentario que me pareceía a Ctulhu (que da un miedito...)

Animo a todos los visitantes, blogueros o no, a que traten de imaginarse en leotardos y repartiendo sopapos a diestro y siniestro, la máquina de crear superhéores hará el resto...